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Obertura grotesca, opus 12 (1932)

Duración: 10 minutos

Orquestación: 3(III= Piccolo).2.2.2 - 4.3.3.1 - Timbal - 2 Percusiones - Cuerdas.

Tipo de Obra: Orquesta

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Terminada en noviembre de 1932 en Madrid. 

Estreno Mundial: en febrero de 1933 por la Orquesta Sinfónica de Madrid bajo la batuta del autor.  

Obtuvo el  Primer Premio del Concurso Internacional de  Unión Radio
bajo el seudónimo  "Cimbelino".

Estreno en Argentina: el 17 de Junio de 1952 en el Teatro Gran Rex, por la Orquesta Sinfónica de la Ciudad de Buenos Aires, bajo la dirección de Manuel Rosenthal.

 

Editor original: BARRY EDITORIAL. Representantes exclusivos para todo el mundo.



Movimientos:

- Allegro deciso

- Andante

- Allegro giusto

Comentarios:

Programa del concierto,  
día del estreno,  
Madrid, 1933.

En el concurso recientemente abierto por la emisora madrileña (Unión Radio), Julián Bautista ha tenido que luchar con más de sesenta contrincantes de todos los países. El tema pedido por los organizadores del concurso era una “obertura de concierto”, tema de gran amplitud, donde cabe la posibilidad de producir a un compositor, según los criterios más divergentes en técnica y en estética, por virtud del cual es fácil reconocer cuáles son las normas directrices que inspiran al compositor y dentro de las cuales concibe y realiza su obra, ya dentro de lo que desde hace poco tiempo se llama “música objetiva”, es decir, música puramente formal, sin pretensiones expresivas, ni descriptivas, o bien según otro criterio actualmente en boga, que se derivan del aspecto cómico, de la pantomima y el ballet, llevados, como se sabe, a sus últimos extremos por algunos compositores de los “bailes rusos”.

El título de “Obertura para una ópera grotesca” que Julián Bautista da a su obra, parece indicar que se inclina hacia ese orden de ideas, y el lema (seudónimo) con que su obra fue presentada al concurso, “Cimbelino”, parece como si el joven compositor hubiera pensado como texto de su ópera grotesca, las aventuras de Imogen, la esposa del Rey Cimbelino, tales como son narradas por Shakespeare, o bien en la obra “Decamerón” en que Shakespeare se inspiró.

Enzo Valenti Ferro, periódico “Buenos Aires Musical”,  
“Rosenthal y la Sinfónica de Buenos Aires”,  
1º de Junio de 1952.

[...]

La novedad de este concierto, fue la “Obertura para una ópera grotesca", Op. 12, de Julián Bautista. Tiene miga esta página, que acaba de cumplir los veinte años, de este distinguido compositor español. Ofrece, ante todo, un trabajo orquestal de primer orden, y gusta además por su espiritualidad, y por su espontaneidad, porque nada aparece en ella como rebuscado: ni planteos, ni soluciones. Muy atrayente, también, desde el punto de vista rítmico.

Ernesto O. Cerrutti, del programa en la 1ª audición en Buenos Aires,  
por la Orquesta Sinfónica de la Ciudad de Buenos Aires,  
bajo la dirección de Manuel Rosenthal,  
el 17 de Junio de 1952.

[...]

Un auténtico talento de pura raigambre en la creación musical, distingue con caracteres definidos la estética del compositor español Julián Bautista, nacido en Madrid y radicado desde hace tiempo en Buenos Aires. Autor de obras de distintos géneros musicales, siente particular atracción y predilección hacia las formas depuradas de la música, en base al sonido como elemento intrínseco y valores rítmico-armónicos, creando con felices estados emotivos, provenientes de una genuina y fina sensibilidad.

La “Obertura para una ópera grotesca", (incluida en este programa en primera audición) fue estrenada en Madrid, en Febrero de 1933, dirigida por su autor, habiendo obtenido el Primer Premio del Concurso Internacional de la Unión-Radio de Madrid en Diciembre de 1932. Dentro de la forma de la obertura, su lenguaje es claro, de unidad de estilo y lograda en base a sobriedad de medios y elementos melódico-armónicos, que realzan con elegancia los conceptos sonoros de su idea musical.

[...]

Jorge D’Urbano,  
diario “Crítica” de Buenos Aires,  
18 de Junio de 1952.

[...]

Julián Bautista, de quien se ofreció, en primera audición, la “Obertura para una ópera grotesca", Op. 12, compuesta en 1932, es músico por cuanto costado se lo mire. Cualquiera de sus obras emerge como producto no sólo de una real sensibilidad, sino también como resultado de positivo ingenio. La “Obertura para una ópera grotesca", se propone ser divertida y lo consigue. Tiene una instrumentación brillante y efectiva, una equilibrada exposición de ideas, una variada textura armónica, una rica paleta de colores y vitalidad a espuertas.

Se nota en algunos momentos, que fue compuesta hace veinte años, cuando la estrella de Strawinsky refulgía en el cielo de la música y tocaba la imaginación de todos los jóvenes compositores. Pero, en conjunto, si no es obra demasiado representativa, es, en cambio, enteramente agradable.

[...]

Diario “Clarín” de Buenos Aires,  
19 de Junio de 1952.

Segundo concierto de abono, en el Teatro Gran Rex de Buenos Aires, de la Orquesta Sinfónica de Buenos Aires, bajo la dirección del maestro Manuel Rosenthal.

En esta nueva actuación al frente de la orquesta municipal, Manuel Rosenthal incluyó como novedad la “Obertura para una ópera grotesca", Op. 12, del compositor español Julián Bautista.

Se trata de una obra eminentemente ágil, cuya realización presenta a su autor no sólo como a un músico de ideas nada comunes, sino que lo muestra como una verdadera autoridad profesional. Hay en ella fluidez como discurso y equilibrio como forma. Hábilmente instrumentada, está concebida con ingenio, resultando muy agradable su audición. Es una obra que bien puede perfectamente integrar con más frecuencia el repertorio de los directores porque, en ella, ellos hallarán motivo de lucimiento y podrían, así, ofrecer un momento sumamente agradable a su auditorio.

Enzo Valenti Ferro,  
“Buenos Aires Musical”,  
1º de Julio de 1952.

La novedad de este concierto (...) fue la “Obertura para una ópera grotesca” de Julián Bautista. Tiene miga esta página que acaba de cumplir 20 años de este distinguido compositor español. Ofrece, ante todo, un trabajo orquestal de primer orden, y gusta, además, por su espiritualidad y por su espontaneidad, porque nada aparece en ella como rebuscado, ni planteos, ni soluciones. Muy atrayente, también, desde el punto de vista rítmico.
 
Fernando Ruiz Coca, diario “El Alcázar” de Madrid,  
en ocasión del “Primer Festival de Música de América y España”,  
organizado por el Instituto de Cultura Hispánica de Madrid,  
23 de Octubre de 1964.

[...]

Se inició la velada con la “Obertura para una ópera grotesca", Op. 12, del compositor madrileño Julián Bautista, muerto en Argentina en 1961, después de largos años de labor fructífera, recompensada con importantes premios. La “Obertura”, estrenada en Madrid en 1932, revela gran soltura de mano y una bien definida personalidad, orientada en estos pentagramas a la irónica intención burlesca que del título puede deducirse. La instrumentación intencionada; los efectos armónicos; los contrastes en las situaciones son los medios eficaces utilizados sabiamente.

[...]

Pola Suárez Urtubey, del programa del concierto de la  
Orquesta Filarmónica de Buenos Aires, bajo la dirección de Bruno D’Astoli,  
el 19 de Setiembre de 1974.

[...]

La “Obertura grotesca", Op. 12, fue estrenada en Madrid en febrero de 1933. Poco antes, en diciembre de 1932, obtenía el primer premio del Concurso Internacional de Unión Radio, en Madrid, en competición con más de sesenta compositores de todo el mundo. El tema impuesto para este certamen era una obertura de concierto. Hay que añadir que en un comienzo Bautista había dado a esta obra el título de “Obertura para una ópera grotesca". El hecho de que se presentara al certamen bajo el seudónimo “Cimbelino”, hace pensar que el autor hubiera tenido la intención de componer una ópera grotesca en torno de las aventuras de Imogen, la mujer del rey Cimbelino, ya sea a través de Shakespeare o bien del cuento original aparecido en el Decamerón.

La obra se inicia  con una “fanfarria” o charanga (Allegro deciso), cuyos timbres metálicos confieren de entrada la intención general del autor. Dicho carácter se mantiene de manera obstinada en el Allegro giusto, al cual el autor quiere ben ritmico, fragmento que continúa a un breve Andante. Predomina en la obertura el especial color dado por las trompetas, las cuales se mueven a menudo en un registro muy agudo. Desde el punto de vista orquestal, Bautista elude los timbres pálidos o las sutiles gradaciones, para ofrecer en cambio fuertes manchas de colores puros.

[...]

Extractos de comentarios recopilados en el sitio: http://julianbautista.com.ar